Como duele fingir estar bien, como duele escuchar a los demás decir lo bien que les va, a veces ni te preguntan si vos estas bien, están muy ocupados mirando su ombligo, a veces, te preguntan y se conforman con un simple estoy bien, aunque tengas la cara larga, estés a punto de llorar o simplemente no sonrías ni con el mejor de los chistes, no se dan ni cuenta, están ocupados en contar su tan importante relato,que solo trata de ellos y de su ombligo, lo cool que es lo bien que le va, los chicos que tiene atrás, los amigos que nunca están pero los hacen reír y por eso son sus mejores amigos.
Me siento alejada de todo, me siento diferente, ya no me importa quedar mal, ya no me importa nada, si estoy mal, estoy mal y punto, no tengo nada que explicarle a nadie. Pensando llegue a la conclusión que nada vale la pena para perder un día de vida estando mal, por gente que no esta para mi como yo estoy para otros.

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