domingo, 13 de mayo de 2012

- ¿Qué pasó para que todo acabara así?
- La vida... ¿qué iba a pasar? 
- ¿Quieres hacer el favor de explicarme eso?
- Es muy simple… El tiempo, la distancia… era inevitable. Y, fundamentalmente, la verdad, fue lo mejor. Sin explicaciones, sin remordimientos, sin dramas, sin despedidas. Cada uno tiró por su lado y siguió con su vida. Me gusta pensar que fuimos listos, preferimos dejarlo todo en manos del azar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario