sábado, 2 de marzo de 2013

Ya nada te importa, ya nada es igual, llevo cuatro meses sin poder hablar. Y es que aunque no llames, yo si quiero verte, no he podido yo sacarte de mi mente y aún no quiero perderte.
Mientras me castigo con la soledad, juegas a vestirte de felicidad! Y aunque a tus amigas no les digas nada, tu también lo sabes, se ve en tu mirada aunque sigas callado.
Haré lo necesario para olvidarte, aunque me toque cambiar y no ser nunca más lo que fui, ya no me importa igual no volverás.
Haré lo necesario para no pensarte, la vida pasa y tú igual, y aunque voy a llorar, poco a poco entenderé que nunca volverás.
Pido llorando al cielo un poco de razón, pido que vuelvas con mi corazón. Y es que lo que duele no es que te hayas ido, más que no tenerte, me duele tu olvido. Que sepas que te quiero, es lo único que pido.
Sé que es tarde y perdón por la hora, no sé si escribirte o si te llamo, sé que no estás solo. Te confieso que ni mi ego me dejo hablarte, ni el tiempo olvidarte. Y no es que no te quiera es que ni pude hablarte.
Guardo en mi cabeza lo bueno, ya me olvidé de lo malo. Y aprendí que la tristeza me hace mejor ser humano. Ahora soy una mujer nueva y soy mejor, y aunque me prometa olvidarte, por ti aprendí lo que es amor.
No te escribo para nada diferente, a recordarte, que a pesar de los tres meses, sin hablar y no mirarte. Yo te quiero, y no para volver, te quiero porque parte tuya me enseñado que es amar y que es crecer.
Ya no siento más, y con la mano en el corazón, sé que hoy te vas y poco a poco entenderé que nunca volverás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario